No hay argumento, sólo tetas, chicas y zombies

Big Tits Zombies NUNCA MATAR ZOMBIS FUE TAN SEXY

Big Tits Zombies

¡Señores y caballeros, sin olvidar a las damas, pasen y contemplen a nuestras nuevas bailarinas! ¡Bailan, saltan, ríen, gozan, nos enseñarán las tetas y lo más importante, nos enseñarán a… matar zombies!
¿Ya estáis preparados? Pues ala, a aburrirse un poco… y sed bienvenidos a mi mundo.

Hay películas que se quieren tomar en serio a sí mismas y llegan a ser auténticos bodrios (léase Legión – le tengo una especial manía -), y sus malas críticas son perfectamente justificables ya sea por el dinero destinado a su realización, por los actores conocidos que toman parte en ellas, sus argumentos, a priori, interesantes, etc. Ahora bien, un servidor opina que criticar y descuartizar una cinta como Big Tits Zombies estaría mal. Una película con falta de recursos, actrices con más pecho que dotes interpretativas y muchos amigos dispuestos a ayudar – y disfrutar de su minutito de gloria -, nunca, repito, nunca, te puede defraudar. Aburrirte, quizás, pero defraudarte seguro que no (como uno ya va avisado de antemano, uno ya sabe a qué se enfrenta y no se crea expectativas de ningún tipo).

Estrenada en 3D en Japón, dudo mucho que se estrene en nuestro querido y “abierto a todo” país, y ya me extrañaría si tan solo la editaran en DVD; Big Tits Zombies nos cuenta la historia de Rena, una chica que de regreso de su viaje a México y sin un centavo en sus bolsillos, se apunta a hacer streaptease en un sucio local donde entablará amistad con sus nuevas compañeras, a cada cual más macizorra.

Las chicas, aburridas por la falta de trabajo, pasan sus horas en una mini habitación mostrando sus fabulosos cuerpos y teniendo conversaciones rematadamente tontas, hasta que encuentran una puerta escondida bastante misteriosa. Detrás de esa puerta lo que hallarán será algo más que polvo… concretamente un pozo que no parece tener fin y un libro. ¿Y qué haces cuando encuentras un libro al más puro estilo Necronomicón con un montón de hechizos para resucitar muertos? Pues eso, leerlos en voz alta para ver que pasa…y esta vez los bienvenidos son los zombies.

Big Tits Zombies tiene momentos muy divertidos, personajes muy especiales (el trío que sale en la posada es impagable, al igual que la zombi que escupe fuego por el coño – ¿que demonios tiene que ver eso con los muertos vivientes?, sea como sea todavía me estoy riendo- ), e incluso los zombies son graciosos. Aunque salen muchos muertos vivientes, la mayor parte de ellos son siempre los mismos y con idénticos atuendos – incluso hay un imitador a Slash – Pero como toda película de esta índole al final, cansa. El metraje se hace eterno al ver tantas tonterías juntas y sin el más mínimo argumento.

Solo la recomendaría para ver la escena mencionada del dragón de fuego (¿es a eso a lo que hace referencia el título japonés, Kyonyû Doragon? –perdonad el chiste fácil-) y para contemplar a las bellísimas protagonistas con tan poca ropa, entre las cuáles se encuentran las actrices porno e ídolos niponas Risa Kasumi y Sola Aoi.

 

Anuncios

y ya nos vamos al carajo: ZOMBEAVERS – CASTORES ZOMBIES

ZOMBEAVERS – CASTORES ZOMBIES

Una nueva de vuelta al género zombie con una de las ultimas ideas que se nos podrían pasar por la cabeza, y es que en esta ocasión los muertos vivientes no son humanos sino castores!!
Zombeavers llega de la mano de los productores de The Ring o Cabin Fever y supone el debut detrás de las cámaras de Jordan Rubin que también se encarga de escribir un guion sin demasiada historia: grupo de jóvenes que se van a pasar el fin de semana a una casa en medio del bosque en busca de fiesta, alcohol y sexo, pero su fiesta se verá interrumpida por unos inesperados visitantes…los castores zombies.
El reparto está formado por Cortney PalRachel MelvinHutch DanoJake Weary y Bill BurrZombeavers se encuentra actualmente en fase de postproducción y estos días se está promocionando en el Festival de Berlín.
No te pierdas estos artículos!!

La Casa Infernal de Richard Matheson

La Casa Infernal de Richard Matheson

Escrito por:  Publicado en: Libros

 

Reseña: "La Casa Infernal", de Richard MathesonHablar de Richard Matheson es hablar de creatividad y de versatilidad. Novelas, relatos, guiones, adaptaciones… en todo fue brillante, e incluso en sus peores momentos, resultaba bueno.

La Casa Infernal no es una de sus obras maestras, pero, como se suele decir, “ahí me las den todas”. Se trata, básicamente, de unremake de La Maldición de Hill House (aquí tenemos como escenario Hell House), publicada en 1971, en plena fiebre del terror demoníaco y sobrenatural a raíz de la proliferación de cultos satánicos y éxitos como El Exorcista.

Si en la novela de Shirley Jackson el lector se sumergía en una embriagadora historia donde la ambigüedad y la psicología eran las protagonistas, en La Casa Infernal la parapsicología y el terror son más contundentes, y hay poco espacio para la sugerencia, con gran presencia del sexo explícito y los golpes de efecto.

Tampoco se trata de un libro chabacano –Matheson estaba por encima de eso–, pero sí demuestra cierta tendencia oportunista hacia lo escabroso –tan de moda en los 70–, sin que realmente se haga tan necesario para enganchar al lector, ya que la opresiva ambientación y la constante amenaza del Mal en Hell House son lo más interesante de la novela.

Stephen King nunca se cansa de decir que Matheson le ha influido como pocos escritores, y es cierto que los momentos de impacto de la novela bien podrían pasar por “un King” para cualquier lector.

El desarrollo de esta historia, ambientada en días navideños, se hace ligeramente repetitivo, aunque se beneficia de la mucha información sobre lo paranormal desde dos puntos de vista: el científico (encarnado por el doctor Barrett, físico empeñado en demostrar que las casas encantadas son, meramente, una anomalía energética) y el espiritual (a través de Florence Tanner, ex-actriz y médium con fuertes creencias religiosas). Ambos puntos de vista hacen más creíble la narración, incluso si el lector no cree que estas cosas realmente pasen.

La Casa Infernal fue adaptada al cine en La Leyenda de la Mansión del Infierno (1973), cuyo guión corrió a cargo del mismo Richard Matheson. Se trata de una notable película británica –la acción transcurre en Gran Bretaña, al contrario que en la novela, donde todo sucede en Maine–, dirigida con acierto por John Hough (Drácula y las mellizas). Cuenta además con la presencia de un sólido reparto, encabezado por Clive Revill y Roddy McDowall.

Curiosamente, el film reduce al mínimo el componente sexual, centrándose más en el terror y ofreciendo al espectador una de esas inquietantes experiencias cinematográficas que fluctúan elegantemente entre la frialdad y el sobresalto, tan propias del terror cinematográfico inglés.

Sinopsis

En 1940 una expedición de cinco personas se internó en la infame Casa Belasco para desentrañar los misterios de la que era considerada como la casa más peligrosa del mundo. Sólo uno de ellos consiguió salir con vida.

Treinta años después, el millonario Rolf Randolph Deutsch contrata a cuatro extraños, entre ellos el único superviviente de la masacre de 1940, para demostrar la existencia de la vida después de la muerte. Para ello deberán pasar una semana en la Casa Belasco. La Casa Infernal les ha permitido entrar, pero ¿los dejará salir?

«De todas las novelas sobre casas encantadas, La Casa Infernal es la más aterradora que se ha escrito jamás. Destaca sobre las demás, como las montañas despuntan sobre las colinas.» Stephen King

 

Ficha editorial

La Casa Infernal

Richard Matheson

Fecha de publicación: 14/06/2011

312 páginas

Idioma: Español

ISBN: 978-84-450-7833-4

Formato: 14 x 22,5 cm.

Presentación: Tapa dura con sobrecubierta

Colección: Clásicos Minotauro

Traductor: Isabel Merino Bodes

Copyright del artículo © Vicente Díaz. Reservados todos los derechos.

Copyright de sinopsis e imágenes © Minotauro. Reservados todos los derechos.

 

Vicente Díaz

Periodista, crítico de cine y especialista en cultura pop. Es autor de diversos estudios en torno a géneros cinematográficos como el terror y el fantástico. Entre sus especialidades figuran la historia del cómic, el folletín y la literatura pulp.

 

 

Los horrores del escalpelo, de Daniel Mares

Los horrores del escalpelo

“Non omnis moriar”. Con esta sencilla frase se puede resumir toda la novela. Aunque claro dejándolo así sería una reseña un tanto triste y que no haría justicia a este novelón, así que tendremos que seguir menos el ejemplo de Horacio y, como carecemos de su talento, devanarnos los sesos para hacer la mejor reseña posible.

Daniel Mares, de quien no había leído nada, sorprende y lo hace con una contundencia que roza las novecientas páginas. El autor se adentra dentro de un mundo asombroso, paradigmático, lleno de contradicciones y que terminaría de manera tan brusca como había comenzado. Es decir el mundo Victoriano y lo hace de la mano de una puesta en escena verdaderamente asombrosa, plagada de calidad, de buenos detalles, de una documentación excelente y de un buen hacer que nos recrea con una facilidad absoluta las calles de Londres de finales del siglo XIX. Pediría que este libro se tradujera al inglés y se publicará en la pérfida Albión, allí obtendría un éxito absoluto porque he leído pocas novelas que recreen aquella época con tal precisión y donosura. Pondría como ejemplo esta novela sobre cómo recrear un lugar que no hemos conocido.

El autor se apoya en una documentación francamente abundante, desde los personajes, algunos reales otros ficticios, hasta personajes históricos, otros sacados de época y otros más del mundo marginal de la delincuencia de Londres, abarcando desde pequeños objetos muy del uso de la época hasta una recreación muy vívida sobre la capital de aquel imperio. Por momentos podemos sentir el ruido de aquellas calles, oler las miasmas de las cloacas de Whitechapel, percibir la pobreza, la indigencia, el dolor de algunos seres y se hace tan vívido el retrato que en algún momento si entrara alguien ataviado con ropas de aquella época y con largas patillas por nuestro salón no nos extrañaría y no veríamos nada anormal en ello.

El trabajo, por tanto, del escritor ha sido ímprobo, tomando datos de aquí y de allí para al final juntarlos en esta historia. Se percibe que el libro muestra mucho del universo del autor, de sus lecturas, de sus aficiones y también de sus intereses.

Pero la novela es mucho más, es un gran puzzle, un rompecabezas de gran calibre, al que el autor va encajando una pieza con otra, poco a poco, con paciencia supina, siendo como un río, con meandros que parecen que nos alejan de la trama principal pero en el fondo nos acercan a la desembocadura de la historia.

También el autor aprovecha para reinterpretar algunos hechos históricos, dando en algún caso una nueva visión, un elemento nuevo sobre el que recapacitar y lo hace de manera tan sutil que cuesta percibirlo, pero ahí están. Pero lo mismo que hace esa nueva interpretación también deja libre la imaginación, algo muy encomiable, dando alas a esa parte de nuestro cerebro que tan atrayente es a veces y en este caso lo es y mucho. Con gran talento rompe ligaduras, desata cuerdas y se aleja de la realidad, creando un mundo tan fantasioso como coherente, tan cercano como alejado de nosotros y tan vivo que nos parece sentir su aliento. Porque otra cosa no pero llegar a las últimas cien páginas y cuando proveemos un determinado final, el autor da un giro brusco y nos muestra lo que se venía anunciando pero que por lo menos este reseñista no supo ver. El último centenar de páginas son antológicas, mostrando donde puede llevarnos la imaginación y lo divertido que es ese camino. Tengan paciencia si asumen esta lectura porque conforme avanza mejora.

La prosa del autor es contundente, un tanto sujeta a la época en la que circunscribe la novela, pero un hecho que es de agradecer porque nos muestra a un buen escritor, alguien capaz de narrar con maestría y fabular aún con mayor garbo. Sirva como ejemplo:
“Paseamos por Whitechapel Road contemplándolas, viendo cómo se exhibían impúdicas y cómo hombres aún más despreciables se les acercaban. ¿Qué ven en ellas? ¿Qué clase de hombre puede querer intimar con criaturas como esas? De toda condición. Había militares de fiesta, y hombres que habrían abandonado a sus mujeres e hijas en casa para gozar con las concubinas de Satán, esos súcubos patéticos y desdentados, hediendo a ginebra y a glutinosos fluidos corporales masculinos recién vertidos sobre sus repugnantes receptáculos del pecado.” Pag. 199

La narración y parte de la trama nos recuerdan a novelas de otra época, cuando no existía la prisa por contar una buena historia, cuando los escritores tenían su tiempo, su manera de narrar y en ella nos sumergíamos, sin prisa, disfrutando y dejando que el autor nos llevara a un lugar o a otro, a un campo de batalla o a un oscuro callejón de alguna ciudad inglesa, recuerda y mucho a autores como Dickens o Victor Hugo, salvando las distancias claro está, autores que el propio escritor cita y a los que le sumaría una buena cantidad de escritores de dicha época, en especial, algunos párrafos y tramos de la historia me han recordado a Wilkie Collins.
La edición es encomiable, aportando mapa, personajes y fechas. Cabe destacar el esfuerzo de la editorial al editar dicha obra, a la que tal vez no le hubiera venido mal una edición en dos tomos, pero que como lector no puedo menos que agradecer el esfuerzo de presentarnos íntegramente esta historia.

En resumen una muy buena novela, bien contada, bien estructurada y apasionante. Parece mentira pero la cantidad de páginas no hacen pesado el relato, al contrario, a partir de la cincuentena la lectura se vuelve de una agilidad asombrosa y hace que devoremos el contenido de la novela con fruición. Me gustaría poder leer más novelas de este tono, con esa paciencia a la hora de narrar una historia, con ese buen hacer en la trama y con esa manera de arrastrarnos página tras página por una realidad tan interesante como adictiva.

Los horrores del escalpelo

Editorial: Grupo Ajec
Autor: Daniel Mares
Páginas: 827
ISBN: 978-84-15156-12-3

20 Clásicos del cine de terror que no puedes dejar de ver

20 Clásicos del cine de terror que no puedes dejar de ver

FUENTE un gran post que encontré acá: http://www.peliculas.info/10-08-2009/peliculas/20-clasicos-del-cine-de-terror-que-no-puedes-dejar-de-ver-i

 

Clásicos del horror del celuloide que no podemos dejar de ver ni por supuesto coleccionar, trabajos que a pesar de haberse realizado hace muchísimos años atrás siguen vigentes y  muchos de ellos son insuperables. Acompáñenme en este primer recorrido por la senda del espanto….

 

El exorcista (1973) – William Friedkin

Un filme mítico del horror, está basado en la novela homónima de William Peter Blatty. Narra la historia de un exorcismo real acontecido en 1949, una niña es poseída por una horda de demonios hasta incluso el mismísimo Lucifer. Fue un boom en su momento y su esplendor no se ha consumido hoy día.

Alien, el octavo pasajero (1979) – Ridley Scott

Alien, el octavo pasajero, realmente no tengo nada para decir que ustedes desconozcan. Es un clásico de los clásicos del cine de terror y ciencia ficción. De esta película se realizaron 4 versiones, la protagonista Ellen Ripley (Sigourney Weaver) es quien lucha contra una voraz y peligrosa raza de alienígenas

Nosferatu (1922) – Friedrich Wilhelm Murnau

Aclamadísima hizo temblar a los espectadores de aquéllos años con escenas que superaban toda espectativa. Hutter (Gustav von Waigenheim) viaja a Transilvania con el fin de concluir un negocio inmobiliario con el Orlok, una vez en el poblado los habitantes le comentan sobre extrañas leyendas que giran en torno al castillo y al propio conde…

Psicosis (1960) – Alfred Hitchcock

Un clásico de los clásicos de este talentosísimo hombre, película de la cual proviene la simbólica imagen de la ducha y las salvajes cuchilladas. Narra la historia de una secretaria que comete un robo y se escapa hacia las afueras de la ciudad parando a descansar en un motel alejado regentado por un extraño joven llamado Norman; todo parece andar bien hasta que la chica sufre un inesperado encuentro con su asesino mientras toma un baño…

Frankenstein (1931) James Whale

Una obra cumbre del género de terror, avanzada para su época le heló la sangre a quienes la vislumbraron por vez primera y aún hoy día sigue causando poderosas impresiones.
El doctor Henry Von Frankenstein juega a ser Dios, quiere crear vida a partir de la muerte. Construye un hombre nuevo mediante pedazos de cadáveres y para dar raciocinio a la criatura hace uso de un cerebro criminal lo que hace de esta bestia la más brutal de todas las criaturas.

El Resplandor (1980) Stanley Kubrick

Fabulosa película, una joya del cine de horror basada en la novela homónima del genio bizarro Stephen King. Narra la historia de unmatrimoniocompuesto por Jack Torrance, sumujery a su hijo quienes se mudan al hotel Overlook durante el invierno para trabajar en susinstalacionescomo encargados del mantenimiento.
Desde que pone un pie en el majestuoso edificio Jack cambia, no es el mismo, una agresividad inusitada carcome su cuerpo y su alma, lo que lo lleva a atacar a quienes más añora. Apariciones paranormales, posesiones y espanto se despliegan en esta fabulosa obra.

Poltergeist (1982) Tobe Hooper

Otro clásico insuperable y avanzado para la época, que confirma la frase “terror era el de antes”. Todo gira en torno a una péquela niña de 5 años Carol Anne Freeling, quien al mudarse con su familia a una nueva casa suburbana en California comienza a comunicarse con seres que los demás no pueden ver, hasta que es demasiado tarde.

La semilla del diablo (1968) Roman Polanski

Una obra maestra que relata la llegada del anticristo; el aparentemente normalmatrimonioWoodhouse desea tener un hijo, lamujerRosemary queda embarazada pero sorprendentemente la noche de la concepción le dejó vagos y extraños recuerdos, ella cree haber sido poseída carnalmente por una criatura infernal quien dejó su cuerpo lleno de magulladuras. Cuando su hijo naca Rosemary se da cuenta de que él no pertenece a este mundo.

La casa encantada (1963) Robert Wise

Un antropólogo está obsesionado con el más allá y comienza un trabajo de investigación con personas dotadas de percepción extrasensorial. El sitio a desarrollar el experimento es una antigua y tétrica mansión con una igual de espantosa leyenda a sus espaldas. Todo el grupo comienza a tener visiones paranormales, pero Eleanor la integrante más perceptiva posee una comunicación mucho más intensa con este espantoso lugar.

Terror en Amityville (1979) Stuart Rosenberg

Un caso de posesión ocurrido en la vida real y estupendamente llevado a la pantalla grande. Una familia americana compuesta por George, Kathy Lutz y tres hijos de ella, se muda a una bellísima casa que sorprendentemente consiguieron por un precio bajísimo. Ellos creyeron encontrar el hogar de sus sueños y que la suerte les sonreía, pero con el tiempo descubrirán el horror que se esconde tras las oscuras paredes de su hogar.

Un gran Post de Mundos Perdidos

 

(THE LOST WORLD,  fantástico cartelillo de un magnífico ejemplar de celuloide rancio basado en el relato homónimo de Sir Arthur Conan Doyle)

El asunto del continente perdido, la ciudad ignota o remotísima o el destino secreto, cuyo acceso es apenas practicable para el profano, ha sido recurrente en la literatura de viajes y aventuras, especialmente  en las pulp fiction stories–recordemos Pellucidar del Tarzán de Burroughs, y otros destinos similares en obras de Robert Howard, Lovecraft o Merrit–, pero ha sido motivo también de la novela de enjundia, como en el caso de la ejemplar El Mundo Perdido, de Sir Arthur Conan Doyle, que con su descripción de la Tierra de Mapple White contribuiría como pocos a fraguar definitivamente el perfil inconfundible de la Terra incognita y sus pavorosos habitantes en la literatura y el cine modernos.

 

 

(El mapa de la Isla de la Calavera, remotamente inspirada en la Tierra de Mapple White) Foto Dinosaurcentral

Mapple White es –en la novela de Doyle– un artista aventurero que se adentra en la espesura del Matto Grosso, en plena jungla amazónica, buscando experiencias y fuentes de inspiración para sus dibujos. En el curso de sus andanzas por la jungla llegará a saber a través de sus contactos con los nativos de la existencia de una tierra desconocida en el corazón de la selva, una zona prohibida y tabuada para los indios, frontera con lo desconocido, lo misterioso y lo monstruoso, donde es peligroso adentrarse —non plus ultra–;  una región nebulosa que creen dominio de un espíritu maligno, al que llaman Curupuri.   Mapple White, desafiando las supersticiones  de los nativos, arriesgará su vida en pos del descubrimiento. A su regreso, su álbum de dibujos constituirá un testimonio de su sorprendente aventura por las entrañas de un fabuloso  mundo perdido.

(Roraima, para algunos el lugar que inspiró a Conan Doyle su Tierra de Mapple White)

 

(Una serie de ilustraciones de una antiquísima edición del Mundo Perdido de Conan Doyle. Pueden hojearla aquí)

 

La tierra de Mapple White, ese mundo perdido imaginado por Conan Doyle es  reminiscente del Paraíso Perdido; un lugar absconditus de difícil acceso — lugar de iniciación para el joven Malone, protagonista del fascinante relato— , un auténtico temenos o recinto sagrado, una suerte de isla en medio de la selva, segregado del resto del mundo por un foso natural, casi inaccesible  excepto para los héroes, que deberán probar su valor en innúmeras ocasiones, desde su entrada en la Tierra de Mapple a través de un arduo y riesgoso pasaje –el filo de la navaja, puente o paso peligroso de las novelas de caballerías–  constituído en este caso por un gran árbol caído que hará las veces de puente natural, hasta sus incontables luchas con las criaturas antediluvianas que pueblan la región y que, como todo dragón que se precie, custodian un formidable tesoro.

La secuencia del puente, trasunto del paso peligroso de la gesta heróica, permite vincular simbólicamente la Isla de la Calavera y la Tierra de Mapple White con el Paraíso perdido

 

El libro inspiraría muchísimos trabajos posteriores, tanto literarios como cinematográficos. Antes de la llegada de Crichton con su Parque Jurásico y su Mundo Perdido –en el que incluso se atreve a fusilar el nombre de la novela original– , el mejor celuloide rancio también fue deudor de la invención del inmortal creador de Sherlock Holmes.El Monstruo de los tiempos remotos, por ejemplo,  se apropia del final estelar de la obra –que no desvelaremos aquí– para argumentar toda una historia. -.  En The Lost World (1925), el primer largometraje de animación, se adaptaría libremente la novela original. La película, dirigida por Henry Hoyt es recordada aún por ser la pionera de la técnica  claymation –animación fotograma a fotograma, de la que Ray Harryhausen llegaría a ser maestro indiscutible–  llevada a cabo por Willis O´Brien, quien perfeccionaría estas técnicas con su brillantísimo trabajo, ocho años más tarde, en King Kong.

 

 

(Póster de la película The Land that time forgot, de 1975,  basada en una novela de E.R.Burroughs que sigue la estela inaugurada por El Mundo Perdido)

También el guión de King Kong mantiene no pocos paralelismos con El Mundo Perdido: la isla de la Calavera,hogar del simio gigantesco,  está separada del mundo por una muralla que recuerda el farallón inexpugnable de la Tierra de Mapple White; como ésta, se halla poblada de monstruos y dinosaurios que han sobrevivido, milagrosamente, el paso de las eras. Incluso la secuencia del árbol caído parece inspirada directamente en un episodio similar de la novela de Conan Doyle. Durante los años cincuenta y sesenta, la mayoría de producciones cinematográficas de aventuras en las que se abordaba el asunto de los dinosaurios, como El Valle de Gwangi oThe land that time forgot, entre otras, eran deudoras en cierto modo del legado de El Mundo Perdido. Y su influencia perdura hasta nuestros días.

 

(El valle de Gwangi, un trasunto de la Tierra de Mapple White, donde también habitan los lagartos terribles)

 

 

Click to play this video

The Lost World trailer (1925)

 

 

Un tutubo con el tráiler de la primera adaptación cinematográfica de la novela de Conan Doyle

THE MONSTER THAT CHALLENGED THE WORLD (1957)

THE MONSTER THAT CHALLENGED THE WORLD (1957)

The Monster That Challenged the World (1957)
Dir. Arnold Laven
  • Guión: Pat Fielder, David Duncan (historia)
  • Actores: Tim Holton, Audrey Dalton, Hans Conried
  • País: Estados Unidos
  • Clasificación: Extraños, Animales e Insectos
Sinopsis:

Un terremoto en el lago de Salton Sea libera a un grupo de orugas marinas prehistóricas que han sido agigantados gracias a las pruebas nucleares cercanas al lugar. El comandante John Tillinger, es asignado a encontrar a un grupo de soldados de la marina que desaparecieron en el lago y descubre su embarcación abandonada, y unas extrañas vainas en el fondo. Sorpresivamente son atacados por una de las bestias, una especie de monstruosa oruga. Lo que ellos ignoran es que esas extrañas vainas o sacos son realmente huevos que están a punto de eclosionar, lo que causará que se desperdiguen estas criaturas por sistema de canales de riego de Imperial Valley creando terror, caos y destrucción. John Tillinger y un grupo de científicos tienen el tiempo contado para detener a las criaturas antes de que logren salir del lago.

Comentarios:

The Monster that Challenged the world es una buena película de monstruos gigantes. Perteneciente a la moda de criaturas mutadas por la energía atómica y los experimentos nucleares, el film logra atrapar al espectador con una historia bien desarrollada que si realmente no ofrece en su trama nada muy original, si cuenta con magníficos efectos especiales, una buena dosis de suspenso, y un grupo de criaturas monstruosas memorables que hacen de esta película una pequeña joya del cine que nos ocupa.

La estructura de la película muestra como muchas otras la importancia que para el público norteamericano tiene la milicia de su país. Acabados de salir de una guerra hace apenas una década, los militares son frecuentemente vistos como la solución a todos los problemas que requieran el uso de las armas, y gigantescas criaturas mutantes requieren de ellas para ser exterminadas. Aunque las pruebas atómicas vuelven a ser las culpables de una amenaza que asecha al pueblo americano, no hay una real crítica o reflexión sobre la culpabilidad del sistema. Para los militares, estas criaturas son engendros de la tecnología, no errores atribuibles a sus decisiones. Como tal, las criaturas son buscadas y exterminadas. La lección que nos deja al final, es que debemos ser más cuidadosos cuando juguemos a ser Dios y no precisamente que evitemos jugar a ello.

[Existen dos versiones en DVD]

Pelicula completa