Algunos Escritores de Terror que deberias conocer

 ahora tengo fuiaca, luego le pongo unas imágenes

 

1. Edgar Allan Poe

Edgar Allan Poe (Boston, Estados Unidos, 19 de enero de 1809 – Baltimore, Estados Unidos, 7 de octubre de 1849) fue un escritor, poeta, crítico y periodista romántico[1] estadounidense, generalmente reconocido como uno de los maestros universales del relato corto, del cual fue uno de los primeros practicantes en su país. Fue renovador de la novela gótica, recordado especialmente por sus cuentos de terror.padres murieron cuando era niño. Fue recogido por un matrimonio adinerado de Richmond, Virginia, Frances y John Allan, aunque nunca fue adoptado oficialmente. Pasó un curso académico en la Universidad de VirginiaMurió el 7 de octubre de 1849, en la ciudad de Baltimore, cuando contaba apenas 40 años de edad. La causa exacta de su muerte nunca fue aclarada. Se atribuyó al alcohol, a congestión cerebral, cólera, drogas, fallo cardíaco, rabia, suicidio, tuberculosis y otras causas

2. H.P. Lovecraft

Howard Phillips Lovecraft (1890-1937) ha sido uno de los escritores de horror y ciencia ficcción más influyentes del siglo XX. Injustamente ignorado en vida, fue después de su muerte cuando el empuje de algunos amigos y colegas, empeñados en difundir su obra a cualquier precio, consiguió que se le prestara a su narrativa la atención que merecía.

Hoy en día Lovecraft ocupa en el canon de la literatura norteamericana un lugar preeminente: recientemente ha visto publicada parte de su obra en la “Library of America” – una especie de “salón de la fama” literario- donde comparte catálogo con genios de la talla de James Fenimore Cooper, F. Scott Fitzgerald, Herman Melville, Mark Twain o Edgar Allan Poe (además de algún ex-presidente de los EUA)

3. Stephen King

Escritor estadounidense de novelas de terror, cuyo pseudónimo es el de Richard Bachman, nació el 21 de septiembre de 1947. Apenas convivió con su padre, pues cuando apenas tenía tres años abandonó a su familia. De niño presenció un trágico accidente, quedando atrapado entre los raíles uno de sus amigos.

Hay críticos que han querido relacionar dicho trauma con su producción literaria, cosa que siempre negó. Quizá su afición a este género se debió más bien a la lectura de los libros de ficción y terror que una tía coleccionaba. Autor de novelas de terror muy populares, muchas de las cuales se han llevado al cine con notable éxito.

4. Bram Stoker

Stoker fue un escritor de novela y relato irlandés que nació el 8 de noviembre de 1847 en Clontarf, Irlanda, y que falleció el 20 de abril de 1912 en Londres, Inglaterra. En su momento fue conocido como el asistente personal del actor Henry Irving y como el gerente del Teatro Lyceum de Londres (del que Irving era dueño), pero hoy en día se le recuerda por la creación de una de las historias de terror más influyentes de todos los tiempos, su novela Drácula, basada en la figura legendaria de Vlad Tepes.

El tercero de siete hijos, nació en el seno de una familia burguesa austera, aficionada a los libros. Su mala salud lo obligó a permanecer en el hogar durante su infancia, años durante los que su madre le narraba cuentos de miedo que influirían en su producción literaria posterior. En 1864 entró en el Trinity College,

5. Mary Shelley

Mary Wollstonecraft Shelley nació en Londres el 30 de agosto de 1797, hija del filosofo y librepensador William Godwin y de la escritora feminista Mary Wollstonecraft.En su vida hay tres hitos importantes, el primero ser hija de semejantes padres, el segundo, su accidentada relación, que luego culminaría en boda, con el poeta Percival Bisshe Shelley, y, el tercero, la maternidad literaria de una novela, Frankestein, que iba a inaugurar todo un género: el de la ciencia ficción.(De aquella velada célebre no surgieron nada más que Frankestein y un relato de vampiros –El Vampiro, cuyo protagonista es lord Ruthven, alter ego del propio Byron-, escrito por el médico personal de George Gordon, el atormentado John William Polidori, en el que se afirma que retrata a su patrón y que sentó las bases para lo que luego constituiría la literatura “vampírica”.

Ni Byron ni Shelley llegaron a escribir nunca historia alguna de terror, y hoy es más recordada Mary por su novela del monstruo semi humano que no su marido pese a haber sido éste un poeta célebre en su época).

6. Guy de Maupassant

Escritor francés, autor principalmente de cuentos.Maupassant adquirir una cierta notoriedad en el mundo literario. Será finalmente autor de multitud de cuentos y relatos (más de 300). Sus temas favoritos son los campesinos normandos, los pequeños burgueses, la mediocridad de los funcionarios, la guerra franco prusiana de 1870, las aventuras amorosas o las alucinaciones de la locura: La Casa Tellier (1881), Los cuentos de la becada (1883), El Horla (1887), a través de algunos de los cuales se transparentan los primeros síntomas de su enfermedad.Son especialmente destacables sus cuentos de terror, género en el que es reconocido como maestro, a la altura de Edgar Allan Poe. En estos cuentos, narrados con un estilo ágil y nervioso, repleto de exclamaciones y signos de interrogación, se echa de ver la presencia obsesiva de la muerte, el desvarío y lo sobrenatural: ¿Quién sabe?, La noche, La cabellera o el ya mencionado El Horla, el cual pertenece al género de horror.

7. Ann Radcliffe

La reina de lo gótico, tal y como la llaman los aficionados al género, abandonó la literatura consumida por la melancolía en que la sumieron la pérdida de sus padres y la enfermedad degenerativa que se apoderó de su marido. Sorprende que la tristeza le llevara a dejar la pluma en lugar de a cogerla con más fuerza, presta a dar cuenta de sus tristezas. Pero sorprende más que una puritana, pues eso era Ann Radcliffe al igual que cualquier otra inglesa de su clase y de su época, alumbrara los horrores que alumbró en textos como “Los misterios de Udolfo” (1794) y “El italiano o el confesionario de los penitentes negros” (1797). Nacida en Londres, el 9 de julio 1764, fue la de miss Oates -Radcliffe era el apellido de su marido- una familia acomodada. Prósperos comerciantes, no faltaban entre ellos amantes de la cultura. Si bien la educación que procuraron a la joven quedó reducida a algunas nociones de arte y a otras de música, las aficiones de la muchacha a la lectura alimentaron su espíritu creador. Apunta Agustín Izquierdo en el prólogo a la última edición española de “El italiano” que, entre las obras favoritas de la joven Ann, siempre destacó “Macbeth”. Ello podría explicar esa pasión de la autora por el tenebrismo.

8. Henry James

Escritor estadounidense naturalizado británico, cuya narrativa magistral,La obra de James se caracteriza por su ritmo lento y la descripción sutil de los personajes, más que por los incidentes dramáticos o los argumentos complicados. Sus libros principales, modelos de la novela objetiva psicológica, tratan del mundo ocioso y afectado que conoció de cerca mientras vivió en Europa.

Sus primeros trabajos son considerados realistas, pero de hecho durante su larga carrera literaria mantuvo un gran interés en una variedad de movimientos artísticos.A finales del siglo XX muchas de sus novelas fueron hechas en versión cinematográfica por el equipo de Ismail Merchant & James Ivory, y este periodo vio el resurgimiento del interés en sus trabajos. su obra mas destacada fue la novela de terror, Otra vuelta de tuerca (1898)

9. William Hope Hodgson

a pesar de que es uno de los escritores de horror más interesantes del siglo XX, se encuentra sumido en un injusto olvido.
Por suerte diferentes ediciones en español están logrando dar a conocer a un autor que, al igual que Lovecraft, no brillan por un estilo literario demasiado acabado sino por su desbordante imaginación.
William Hope Hodgson nació en Essex, Inglaterra en el año 1877 (algunas fuentes señalan que fue en 1875). A los 13 años se embarcó en un navío mercante el cual le permitió circunnavegar el globo en tres oportunidades. Sin embargo poco a poco fue dejando de lado su pasión por el mar, en parte por la mala vida que se llevaba en los barcos, por lo que al cabo de ocho años decidió volver a instalarse en tierra firme.
De vuelta a Inglaterra se ganó la vida como fotógrafo y como fisicoculturista. Paralelamente empezó su carrera como escritor con una increíble serie de fracasos: en una carta del 17 de noviembre de 1903 Hodgson le comenta a un amigo que hasta ese momento había recibido un total de 427 rechazos por parte de los editores. Por ejemplo, su “obra maestra” House on the Borderland (La casa en el confín de la tierra) fue rechazada veintiún veces hacia 1905… ¡y recién fue publicada en 1908!
Lo primero que logró publicar fue el cuento A Tropical Horror el cual salió en The Grand Magazine, en junio de 1905.

Su primera novela en publicarse fue The Boats of The Glen Carrig (conocida en español como Los Náufragos de Las Tinieblas) en 1907. Según investigó el crítico Sam Gafford esta novela sería la última que escribió el autor.
A partir de ciertas cartas pudo establecer que sus otras tres novelas, a pesar de ser publicadas posteriormente a The Boats… fueron anteriores en su escritura. Así la mencionada The House On The Borderland publicada en 1908 en realidad habría sido escrita en 1904, The Ghost Pirates (en español Los Espectros del Mar o Los Piratas Fantasmas, según que edición se tome) publicada en 1909 habría sido compuesta en 1905 y The Night Land (El Reino de la Noche), su obra más extensa, habría sido escrita hacia 1903 y publicada recién en 1912.
Este defasaje entre la creación de la obra y su publicación estaría en relación con los rechazos y eventuales correcciones que sufrían los textos.
Lo notable es que, siempre siguiendo a Sam Gafford, la última novela dataría de 1905. Aparentemente desde esa fecha el autor sólo se dedicó a escribir relatos cortos ya que el creciente mercado de los pulps (revistas populares hechas con papel de pulpa) le daba muchas mas oportunidades de publicar. Estos relatos luego fueron compilados en varias antologías.

10. Arthur Machen

escritor y periodista galés, fue autor de relatos de terror fantástico, además de actor. Es también conocido por ser el principal creador del mito de los Ángeles de Mons, leyenda relacionada con las tropas británicas durante la I Guerra Mundial.Nacido bajo el nombre de Arthur Llewellyn Jones, en Caerleon-on-Usk, en Monmouthshire, condado de Newport, al sur de Gales, el 3 de marzo de 1863 en Gales, Reino Unido. Hijo del pastor anglicano John Edward Jones, el joven Arthur creció en la rectoría. La educación cristiana sería fundamental más tarde para sus escritos. En aquel entonces su padre adoptó el apellido de soltera de su madre, Machen, para heredar cierto patrimonio siendo Jones-Machen, y su hijo utilizaría sencillamente el nombre de Arthur Machen. El amor de Arthur Machen por la belleza de su tierra galesa de Gwent, con sus frondosos bosques e interminables campiñas, además de sus raíces históricas célticas, romanas y medievales, constituyeron uno de los epicentros más importantes de su literatura.

11. Matthew Lewis

Matthew Gregory Lewis. (Londres, 9 de julio de 1775 – océano Atlántico, 14 de mayo de 1818). Escritor, dramaturgo y político británico.Conocido por Monk Lewis a raíz de su primera obra, El Monje (1796), donde denunciaba la Inquisición española y que le hizo popular entre los británicos.El Monje, de buena acogida entre la mayoría de la población, fue muy criticado por obsceno entre los intelectuales británicos, lo que obligó al autor a dulcificar la segunda edición de 1798, publicada cuando ya era miembro del Parlamento. Es una novela gótica donde se ironiza sobre la hipocresía religiosa. La escribió en tan solo diez semanas. Lord Byron y el Marqués de Sade dieron su visto bueno a la novela en sus correspondientes escritos.

12. Horace Walpole

Horace Walpole, conde de Oxford; Londres, 1717-id., 1797) Escritor británico.En 1741 entró a formar parte del Parlamento, cargo que abandonó en 1768 para retirarse al castillo de Strawberry Hill, que hizo reconstruir en estilo seudogótico. Allí se dedicó de pleno a la creación literaria, publicando él mismo sus obras, e hizo en cierto sentido de mecenas para sus amigos. De entre su producción destaca la novela El castillo de Otranto (1764), que marca el comienzo del género gótico en literatura, caracterizado por la fascinación romántica por una Edad Media idealizada, de ambiente tenebroso, mágico y atravesado por hiperbólicas pasiones….

13. William Godwin

Escritor, ensayista, filósofo, político y pensador inglés, nacido en Wisbech, Cambridgeshire, donde su padre era un misionero disidente.En 1783 tuvo una crisis existencialista que le apartó de la religión y le hizo asumir la literatura como opción de vida. Ganó gran renombre como periodista político sobre todo.Su obra fundamental se llamó “Investigación sobre justicia política”[1](1793) es considerada a veces como una de las pioneras en la formulación de los ideales anarquistas. Logró publicar tres ediciones de este libro (en 1793, 1796 y 1798).
Además de esta obra, que es la que le ha hecho más conocido, escribió también novelas de gran éxito, como Las aventuras de Caleb Williams.

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SALPICADOS DE SANGRE Y VISCERAS

SALPICADOS DE SANGRE Y VÍSCERAS

http://www.almasoscuras.com/las-10-peliculas-gore-de-almas-oscuras

 

Un gran artículo de cine de los amigos de Almas Oscuras .com

 

Hace apenas unos días organizamos un sorteo en Almas Oscuras cuyo premio consistía en un par de DVD de Thanatomorphose. La pregunta, haciendo honor a nuestro estilo habitual a la hora de organizar concursos, era sumamente sencilla: tan sólo debíais entrar en nuestro facebook y decirnos cuál era vuestra película gore favorita. El concurso tuvo muy buena acogida y recibimos cerca de 180 respuestas, de manera que consideré absurdo que aquello muriera justamente allí y decidí recopilar todos vuestros votos y llevar a cabo lo que vendría a ser una lista de las mejores películas gore según los lectores de Almas Oscuras. La lista resultante es variada y, en algunos casos, sorprendente. Pero como no quiero adelantar el resultado; permitidme en su lugar destacar algunas de las más sonadas ausencias, muchas de las cuáles no han logrado entrar en nuestra lista por apenas un voto de diferencia: The Orphan Killer, Tokyo Gore Police, Nekromantic, Flower of Flesh and Blood, Premutos, Hostel, 2.000 maníacos o cualquiera de las fundacionales obras del padrino del gore, Herschell Gordon Lewis.

Pero en cualquier caso os aseguro que la lista resultante no tiene desperdicio. Y por supuesto, como cada vez que montamos una lista, esta no está totalmente cerrada. Todo lo contrario. Lo que deseamos es que la fiesta continúe y que nos digáis cuál es vuestra película gore favorita de todos los tiempos. Por cierto, para los que no lograsteis haceros con una de las copias de Thanatomorphose que sorteábamos, recordaros que todavía nos queda algún ejemplar que podéis adquirir a través de la tienda de los chicos de Tyrannosaurus Entertainment. Y ahora sí, tras la cuña publicitaria os dejo con nuestra lista de películas gore. Buen provecho.

 

 

 

10. Holocausto Caníbal (3 votos)

holocausto canibal

Un antropólogo viaja hasta el corazón del Amazonas para recuperar unas cintas de video que desvelarán el paradero de unos periodistas desaparecidos.

Aquella índigena empalada que adornaba la carátula del VHS de Holocausto Caníbal forma parte de los más oscuros y recónditos recuerdos de mi adolescencia. Os aseguro que cuando bajaba una tarde sí, y la otra también, al videoclub de mi barrio, acostumbraba a dar un rodeo para evitar la dichosa carátula… aunque finalmente siempre acabara mirándola de reojo. En 1980 el italiano Ruggero Deodatoparió una de las películas comerciales más abyecta y controvertida de la historia del cine. No tanto por la muchacha empalada, ni las tribus masacradas, ni los periodistas devorados hasta los huesos… sino más bien por la tortuga gigante (y el resto de animales) que Deodato decidió sacrificar en pantalla se supone que en pro del realismo de su película. Evidentemente todavía hoy hay muchísimos espectadores que no perdonan su pecado. Pero crueldad animal al margen (reprobable)Holocausto Caníbal siempre me ha parecido una pesadilla digna de ser experimentada.

9. Aftermath (3 votos)

aftermath

Un par de funerarios realizan autopsias a un par de cuerpos. Tras la marcha de uno de ellos, el segundo empieza a trabajar en un tercer cuerpo, una joven mujer identificada como Marta Arnau Marti, muerta en un accidente de tráfico. Él hombre primero mutila el cadáver y luego lo utiliza para sus propósitos necrofílicos mientras toma fotografías de la macabra sesión.

En 1994 el español Nacho Cerdá dirigió Aftermath, segunda entrega de una trilogía de cortometrajes que se conoció como “La trilogía de la muerte” y que se completaba con los cortos The Awakening yGenesisAftermath, rodado íntegramente en la morgue de un hospital barcelonés, se enfretaba a la muerte, durante sus 32 minutos de duración, desde su vertiente más física a través de una serie de imágenes poseedoras de una cruel, extraordinaria e hipnótica explicitud. Un plato de muy difícil digestión.

nota: le faltó decir que es un corto de media hora*

8. The Burning Moon (5 votos)

the burning moon

Peter, un joven heroinómano, se queda al cuidado de su hermana. Tras inyectarse una dosis pierde la conciencia. Cuando Peter se dispone a acostar a su hermana le cuenta dos macabras historias de terror, una de ellas versa sobre un enfermo psiquiátrico que escapa del hospital y enamora a una joven, a quien posteriormente persigue asesinando a toda su familia. La otra cuenta la historia de un sacerdote que comete crímenes de los que culpan a un muchacho autista del pueblo al que finalmente asesinan. El cura, tras suicidarse, invoca desde el más allá el castigo para quienes fueron crueles con el joven inocente.

El ultragore alemán no podía faltar en nuestra lista. Y ante la santisima trinidad del mal rollo teutón compuesta por Schaas (Violent Shit, 1987)Buttgereit (Nekromantic, 1987) y Ittenbach, es este último el que se ha llevado el gato al agua con su infecta The Burning Moon. Todos los elementos que definieron el ultragore alemán están presentes en The Burning Moon: espíritu transgresor (Ittenbach tuvo que pagar una cuantiosa multa impuesta por el propio gobierno alemán tras las acusaciones de fomento de la violencia y difamación de la iglesia católica), una pésima ejecución técnica, estética feista y un gusto extremo por el gore y la casquería de la peor estofa. A pesar de todo un servidor siguen quedándose con el Nekromantic de Buttgereit.

7. Re-Animator (5 votos)

reanimator

Herbert West es un excéntrico estudiante de medicina expulsado de una universidad en Suiza debido a sus cuestionables experimentos. Es así como es trasladado a la Universidad de Miskatonic, en Arkham, Massachusetts, donde nuevamente continúa con sus experimentos, con ayuda de su compañero de casa Dan Cain. Su experimentos consisten en la elaboración de un suero capaz de revivir el tejido humano ya muerto, basado en que la animación consiste en dos procesos: el físico y el químico. Con ayuda del suero, cumple la parte física, dejando a los seres animados como una especie de muertos vivientes.

En 1985 Stuart Gordon agarraba por los huevos un cuento corto de H.P. Lovecraft (Herbert West: Reanimador) y lo convertía en todo un clásico de la serie B que manejaba con precisión de cirujano la naúsea, la sonrisa y el horror. Con un majestuoso Jeffrey Combs dando vida al Dr. West, sin duda alguna uno de los mad doctors más memorables de la historia del género; y con secuencias imperecederas como el famoso cunnilingus sufrido por la espectacular Barbara CramptonRe-Animatormerecería, como mínimo, la candidatura a una de las mejores películas de terror de todos los tiempos. ¿Exagerado? Es posible. Por desgracia sus dos secuelas, La novia de Re-animator (1990) y, sobre todo,Beyond Re-animator (2003), no hicieron justicia a la película de Gordon. De visión obligada. Un clásico de los 80 que casi treinta años más tarde sigue conservando toda su frescura original.

 

 

 

6. Grotesque (7 votos)

grotesque

Una joven pareja, Aki y Kazuo, son secuestrados, cuando pasean por la calle, por un sádico demente que los encierra en un sótano y los somete a degradantes torturas, degradación y toda clase de mutilaciones.

Estos japoneses están muy locos. Lamentablemente ninguna de las enfermizas entregas de Guinea Pigha logrado colarse en la lista, ni tan siquiera Flower of Flesh and Blood quizás la más popular película de la saga… aunque sólo sea por el tronchante affair Charlie Sheen. Pero sí lo ha hecho Grotesque, una salvajada escrita y dirigida en 2009 por Kôji Shiraishi. Tortura, vejación sexual, violencia extrema y unos espectaculares efectos gore conforman uno de los más recientes ejemplos de celuloide brutal destinado a que acabemos cuestionándonos si los tipos que vemos este tipo de películas estamos bien de la cabeza. Imprescindible.

 

 

 

5. Bad Taste (8 votos)

bad taste

Unos extraterrestres invaden el pueblo de Kaihoro en Nueva Zelanda, los habitantes del pueblo son asesinados y encerrados en cajas para convertirse en comida rápida. El gobierno envía a cuatro paramilitares para detener la invasión.

Por aquel entonces no contaría ni con millones de dólares para hacer una película, ni con el apoyo de toda la industria hollywoodiense, ni con una legión de seguidores rendidos a sus pies. Probablemente ni siquiera había soñado con llevar a la gran pantalla el universo de Tolkien. De hecho el gran Peter Jackson rodó Bad Taste (Mal Gusto, 1987) en su Nueva Zelanda natal contando con el único apoyo de sus amigos y rodando los domingos de cada semana, único día en el que podía contar con todo su equipo técnico y artístico. De este modo Jackson tardó cerca de cuatro años en finalizar Bad Taste. Pero gracias a Dios la paciencia y el tiempo invertido tuvieron su recompensa. Bad Taste acabó siendo una divertídisima, pringosa (ese vómito verde) y muy desfasada comedia gore que cautivó a aficionados de todo el mundo y que además era el augurio de lo que todavía estaba por venir… pero vamos paso a paso.

4. Evil Dead (12 votos)

evil dead

Cinco estudiantes universitarios se internan en los bosques de Tennessee para pasar un fin de semana en una cabaña abandonada. Los jóvenes comienzan a experimentar extraños sucesos, causados por la presencia del denominado “Libro de los Muertos” (el Necronomicón Ex Mortis, encuadernado en piel humana y escrito con sangre), que estaba dentro de la cabaña. Junto a él encuentran una grabadora que contiene una cinta, la cual fue grabada por el dueño de la cabaña, un arqueólogo que recita algunos pasajes del libro. Al ser reproducida por los estudiantes, provoca el despertar de los espíritus que estaban aletargados y que habitan en el bosque.

No me queda claro si los votos iban dirigidaos a la película original o al remake de este mismo año dirigido por Fede Álvarez; pero por supuesto, ante la duda, voy a suponer que todos los votos hacían mención a uno de los grandes clásicos del cine de terror de todos los tiempos: el Evil Dead de Sam Raimi (Posesión Infernal, 1981). Personalmente, y centrándonos exclusivamente en el elemento gore, siempre he creído que Evil Dead 2 (Terroríficamente Muertos, 1987) era mucho más salvaje y sanguinolenta que su predecesora; pero por supuesto, a pesar de ello, Evil Dead posee escenas realmente impactantes y violentas y, en cualquier caso, la obra de culto de Raimi se merece con creces figurar en esta lista… o en cualquier otra. Espero no cansarme jamás de ver Evil Dead y Evil Dead 2. De hecho estoy convencidísimo de que nunca me cansaré…

3. A l’Interieur (13 votos)

inside

Sara, todavía recuperándose de las secuelas psicológicas derivadas del accidente de tráfico que le costó la vida a su marido, se dispone a pasar la nochebuena sola en casa y en un avanzadísimo estado de gestación. Una mujer irrumpe en la casa en mitad de la noche…

Dios… adoro esta película. Adoro el cine que me hace sentir incómodo, que me violenta, me desasosiega y que me obliga, en un momento dado, a mirar hacia otro lado. Y A l’Interieur, máximo exponente de la Nouvelle Horreur Vague, logró todo esto, y más. Violenta, brutal, salvaje, intensa, cardíaca y con uno de los mejores antagonistas del cine de terror moderno reflejado en la turbadora mirada de una impresionante Béatrice Dalle. Permitidme que haga algo tan feo como parafrasearme a mí mismo: “A l’Interieur es una oda al dolor. Una película capaz de someter al espectador a un estado de intranquilidad, de nerviosismo y de malestar que está incluso por encima de la simple explicitud de sus estallidos gore.” Un clásico moderno de culto.

2. Martyrs (19 votos)

martyrs

Lucie, quince años después de su cautiverio, cree haber encontrado a los responsables del mismo. Fusil en mano irrumpirá en el hogar de quienes considera culpables para sembrar el caos y cumplir su venganza.

Y si con A l’Interieur destapábamos el tarro de las esencias de la Nouvelle Horreur Vague, con la polémica Martyrs no hacemos otra cosa que constatar el hecho de que nuestros vecinos franceses han dejado una impronta imborrable en el género de la primera década del s. XXIMartyrs es una película espectacular. Provocativa. Intensa. Polémica. Violenta. Personalmente me cuesta verla como una película estrictamente gore, pero desde luego la brutalidad de secuencias como la de la tortura sistemática sobre una de las protagonistas, justifican su inclusión en la lista. Por lo tanto, nada que objetar. El lector de Almas es soberano y de nuevo una película como Martyrs merece ocupar un puesto de honor en esta o en cualquier otra lista. Otro clásicazo made in france.

1 Braindead (47 votos)

braindead

En un pequeño pueblo de Nueva Zelanda se desata una epidemia zombi debido a la infección que propaga una rata-mono llegada de una isla llamada Sumatra.

No podía ser otra. De hecho estaba cantado. Recuerdo perfectamente que cuando se estrenó Braindeaden el Festival de Sitges (yo tuve la suerte de asistir al estreno en el Auditorio), todavía sin el divertido título español de Tu madre se ha comido a mi perro, una crítica se dirigió a la nueva película de Peter Jackson, más o menos, en los siguientes términos: “Braindead ha finiquitado el género gore”. De hecho el propio Jackson debió pensar lo mismo cuando afirmó aquello de “Volveré al género cuando alguien dirija una película más gore que Braindead”. Pero frases célebres al margen Braindead es una auténtica orgía de sangre y vísceras. Probablamente no exista otra película que haya utilizado una mayor cantidad de litros de sangre por fotograma. Y el abanico de salvajadas es extenso: decapitaciones, sexo post mortem, llagas purulentas, zombis, desmembramientos a granel y una impresionante matanza final con el tío Les y su descomunal motosierra como destacados protagonistas. Pero lo realmente curioso de Braindead y probablemente donde resida la grandeza de la película de Jackson, es el hecho de que, a pesar de que toda esa ingente cantidad de gore pueda jugarle una mala pasada a estómagos desprevenidos, la película del maestro neozelandés no deja en ningún momento de ser terriblemente divertida. Tronchante en ocasiones. El clásico del gore con mayúsculas y, evidentemente, un primer puesto merecidísimo en nuestra lista.

PARA MI NIGUNA DE ESTAS ESTÁ A LA ALTURA DE HOMBRES DETRÁS DEL SOL
La historia del escuadrón 731 es nada menos que aberrante e infame, un testimonio de la infinita maldad del ser humano y de que la realidad siempre superara a la ficción, Man Behind The Sun es una crónica fría y dura de las pruebas y experimentos que se realizaban ahí y que acabaron con la vida de más de 300,000 personas de 1937 a 1945.
Tomando como base la llegada de reclutas novatos, es la excusa para que el espectador sea guiado y a la vez testigo de los horribles experimentos que se cometían y el director Tun Fei Mou no tiene ningún reparo a la hora de mostrar todo con una crudeza y brutalidad contundente, aquí no hay medias tintas, el filme es bestial y horroriza, sobre todo al saber que hombres, mujeres y niños fueron sometidos a semejante barbarie.

Es una película de imágenes poderosas y a la vez infames, escenas como la autopsia practicada a un hombre vivo (por cierto el cadáver usado en la escena es real) la descompresión de un hombre al que las entrañas le salen por el ano o la brutal secuencia en la que un gato es arrojado a una jauría de ratas hambrientas que lo devoran vivo (la escena es también completamente real).

Es un filme en el que no hay piedad y a pesar de todo ello no muestra ni siquiera la mitad de los horrores que ahí sucedían, es realmente una película dura de ver, por otra parte es también bastante lenta (no aburrida) hay cierto desarrollo entre los personajes novatos pero nada demasiado profundo, no es una cinta de horror común en el que hay dialogo vacío y tenemos una nueva tortura cada 5 minutos, con toda su crudeza y brutalidad no es un filme que se enfoque en ello, los nuevos reclutas al no estar acostumbrados a ver tales horrores terminan en shock, mostrándonos al resto de los que están allí como auténticos monstruos sin alma, que solo ven como conejillos de indias a sus víctimas.

Es frustrante y deja con un sentimiento de impotencia y mal cuerpo muy fuerte, al final de la película se indica que los responsables jamas recibieron castigo, aconsejo tener cuidado al verla, realmente es una experiencia desagradable, pero al final se trata de un terrible tramo de la historia, la recomiendo, esta muy bien hecha (a pesar de ciertas decisiones como el asesinato del gato o el cadáver real), pero no es un filme para disfrutarse, si no conocías la historia te dejara reflexionando lo cruel e injusto que el mundo puede llegar a ser.

No hay argumento, sólo tetas, chicas y zombies

Big Tits Zombies NUNCA MATAR ZOMBIS FUE TAN SEXY

Big Tits Zombies

¡Señores y caballeros, sin olvidar a las damas, pasen y contemplen a nuestras nuevas bailarinas! ¡Bailan, saltan, ríen, gozan, nos enseñarán las tetas y lo más importante, nos enseñarán a… matar zombies!
¿Ya estáis preparados? Pues ala, a aburrirse un poco… y sed bienvenidos a mi mundo.

Hay películas que se quieren tomar en serio a sí mismas y llegan a ser auténticos bodrios (léase Legión – le tengo una especial manía -), y sus malas críticas son perfectamente justificables ya sea por el dinero destinado a su realización, por los actores conocidos que toman parte en ellas, sus argumentos, a priori, interesantes, etc. Ahora bien, un servidor opina que criticar y descuartizar una cinta como Big Tits Zombies estaría mal. Una película con falta de recursos, actrices con más pecho que dotes interpretativas y muchos amigos dispuestos a ayudar – y disfrutar de su minutito de gloria -, nunca, repito, nunca, te puede defraudar. Aburrirte, quizás, pero defraudarte seguro que no (como uno ya va avisado de antemano, uno ya sabe a qué se enfrenta y no se crea expectativas de ningún tipo).

Estrenada en 3D en Japón, dudo mucho que se estrene en nuestro querido y “abierto a todo” país, y ya me extrañaría si tan solo la editaran en DVD; Big Tits Zombies nos cuenta la historia de Rena, una chica que de regreso de su viaje a México y sin un centavo en sus bolsillos, se apunta a hacer streaptease en un sucio local donde entablará amistad con sus nuevas compañeras, a cada cual más macizorra.

Las chicas, aburridas por la falta de trabajo, pasan sus horas en una mini habitación mostrando sus fabulosos cuerpos y teniendo conversaciones rematadamente tontas, hasta que encuentran una puerta escondida bastante misteriosa. Detrás de esa puerta lo que hallarán será algo más que polvo… concretamente un pozo que no parece tener fin y un libro. ¿Y qué haces cuando encuentras un libro al más puro estilo Necronomicón con un montón de hechizos para resucitar muertos? Pues eso, leerlos en voz alta para ver que pasa…y esta vez los bienvenidos son los zombies.

Big Tits Zombies tiene momentos muy divertidos, personajes muy especiales (el trío que sale en la posada es impagable, al igual que la zombi que escupe fuego por el coño – ¿que demonios tiene que ver eso con los muertos vivientes?, sea como sea todavía me estoy riendo- ), e incluso los zombies son graciosos. Aunque salen muchos muertos vivientes, la mayor parte de ellos son siempre los mismos y con idénticos atuendos – incluso hay un imitador a Slash – Pero como toda película de esta índole al final, cansa. El metraje se hace eterno al ver tantas tonterías juntas y sin el más mínimo argumento.

Solo la recomendaría para ver la escena mencionada del dragón de fuego (¿es a eso a lo que hace referencia el título japonés, Kyonyû Doragon? –perdonad el chiste fácil-) y para contemplar a las bellísimas protagonistas con tan poca ropa, entre las cuáles se encuentran las actrices porno e ídolos niponas Risa Kasumi y Sola Aoi.

 

y ya nos vamos al carajo: ZOMBEAVERS – CASTORES ZOMBIES

ZOMBEAVERS – CASTORES ZOMBIES

Una nueva de vuelta al género zombie con una de las ultimas ideas que se nos podrían pasar por la cabeza, y es que en esta ocasión los muertos vivientes no son humanos sino castores!!
Zombeavers llega de la mano de los productores de The Ring o Cabin Fever y supone el debut detrás de las cámaras de Jordan Rubin que también se encarga de escribir un guion sin demasiada historia: grupo de jóvenes que se van a pasar el fin de semana a una casa en medio del bosque en busca de fiesta, alcohol y sexo, pero su fiesta se verá interrumpida por unos inesperados visitantes…los castores zombies.
El reparto está formado por Cortney PalRachel MelvinHutch DanoJake Weary y Bill BurrZombeavers se encuentra actualmente en fase de postproducción y estos días se está promocionando en el Festival de Berlín.
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La Casa Infernal de Richard Matheson

La Casa Infernal de Richard Matheson

Escrito por:  Publicado en: Libros

 

Reseña: "La Casa Infernal", de Richard MathesonHablar de Richard Matheson es hablar de creatividad y de versatilidad. Novelas, relatos, guiones, adaptaciones… en todo fue brillante, e incluso en sus peores momentos, resultaba bueno.

La Casa Infernal no es una de sus obras maestras, pero, como se suele decir, “ahí me las den todas”. Se trata, básicamente, de unremake de La Maldición de Hill House (aquí tenemos como escenario Hell House), publicada en 1971, en plena fiebre del terror demoníaco y sobrenatural a raíz de la proliferación de cultos satánicos y éxitos como El Exorcista.

Si en la novela de Shirley Jackson el lector se sumergía en una embriagadora historia donde la ambigüedad y la psicología eran las protagonistas, en La Casa Infernal la parapsicología y el terror son más contundentes, y hay poco espacio para la sugerencia, con gran presencia del sexo explícito y los golpes de efecto.

Tampoco se trata de un libro chabacano –Matheson estaba por encima de eso–, pero sí demuestra cierta tendencia oportunista hacia lo escabroso –tan de moda en los 70–, sin que realmente se haga tan necesario para enganchar al lector, ya que la opresiva ambientación y la constante amenaza del Mal en Hell House son lo más interesante de la novela.

Stephen King nunca se cansa de decir que Matheson le ha influido como pocos escritores, y es cierto que los momentos de impacto de la novela bien podrían pasar por “un King” para cualquier lector.

El desarrollo de esta historia, ambientada en días navideños, se hace ligeramente repetitivo, aunque se beneficia de la mucha información sobre lo paranormal desde dos puntos de vista: el científico (encarnado por el doctor Barrett, físico empeñado en demostrar que las casas encantadas son, meramente, una anomalía energética) y el espiritual (a través de Florence Tanner, ex-actriz y médium con fuertes creencias religiosas). Ambos puntos de vista hacen más creíble la narración, incluso si el lector no cree que estas cosas realmente pasen.

La Casa Infernal fue adaptada al cine en La Leyenda de la Mansión del Infierno (1973), cuyo guión corrió a cargo del mismo Richard Matheson. Se trata de una notable película británica –la acción transcurre en Gran Bretaña, al contrario que en la novela, donde todo sucede en Maine–, dirigida con acierto por John Hough (Drácula y las mellizas). Cuenta además con la presencia de un sólido reparto, encabezado por Clive Revill y Roddy McDowall.

Curiosamente, el film reduce al mínimo el componente sexual, centrándose más en el terror y ofreciendo al espectador una de esas inquietantes experiencias cinematográficas que fluctúan elegantemente entre la frialdad y el sobresalto, tan propias del terror cinematográfico inglés.

Sinopsis

En 1940 una expedición de cinco personas se internó en la infame Casa Belasco para desentrañar los misterios de la que era considerada como la casa más peligrosa del mundo. Sólo uno de ellos consiguió salir con vida.

Treinta años después, el millonario Rolf Randolph Deutsch contrata a cuatro extraños, entre ellos el único superviviente de la masacre de 1940, para demostrar la existencia de la vida después de la muerte. Para ello deberán pasar una semana en la Casa Belasco. La Casa Infernal les ha permitido entrar, pero ¿los dejará salir?

«De todas las novelas sobre casas encantadas, La Casa Infernal es la más aterradora que se ha escrito jamás. Destaca sobre las demás, como las montañas despuntan sobre las colinas.» Stephen King

 

Ficha editorial

La Casa Infernal

Richard Matheson

Fecha de publicación: 14/06/2011

312 páginas

Idioma: Español

ISBN: 978-84-450-7833-4

Formato: 14 x 22,5 cm.

Presentación: Tapa dura con sobrecubierta

Colección: Clásicos Minotauro

Traductor: Isabel Merino Bodes

Copyright del artículo © Vicente Díaz. Reservados todos los derechos.

Copyright de sinopsis e imágenes © Minotauro. Reservados todos los derechos.

 

Vicente Díaz

Periodista, crítico de cine y especialista en cultura pop. Es autor de diversos estudios en torno a géneros cinematográficos como el terror y el fantástico. Entre sus especialidades figuran la historia del cómic, el folletín y la literatura pulp.

 

 

Librazo para Navidad

 

Saludos a todos. Hace un tiempo les había comentado sobre libros de arte y ahora he recibido este destacado y en oferta de una librería amiga en la que he comprado muchas cosas más que interesantes. Para los que gustan de artistas como Santerineros, Royo, Marc Ryden, etc. les recomiendo este libro.

Les dejo los detalles y feliz navidad para el afortunado al que se lo regalen ja ja ja

 

 

 

Spectrum 16SPECTRUM 16 The Best In Contemporary Fantastic ArtdeCATHY FENNER & ARNIE FENNER Compiladores

TAPA DURA

264pgs. de imagenes a color

PRECIO $580.00

del 20 diciembre al 10 de enero $500.00

TEMA: Arte Fantástico, compilación

Reseña

Gran tamaño. Ilustraciones a color de los mejores artistas contemporáneos de arte fantástico.

¿Qué tiene de especial este libro? FIJATE:

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Messiah Of Evil (1973)

sinopsis:

Arletty Long viaja hasta Point Dune, un pequeño pueblo costero del norte de California, para reunirse con su padre, un artista retirado que reside allí desde que enviudó. La joven está preocupada porque, en los últimos meses, las cartas que él le ha enviado son cada vez más extrañas e inquietantes.
Cuando llega, encuentra la casa de su padre vacía, como si acabase de dejarla. Cuando pregunta por él en el pueblo sólo consigue evasivas; casi nadie parece conocer al viejo pintor. Su búsqueda la lleva a conocer a otros recién llegados a Point Dune, un curioso trío formado por Tom, un joven aristócrata de origen europeo (portugués o español) y Toni y Laura, sus dos guapas y desinhibidas amigas.

Ficha Técnica

Director: Willard Huyck y Gloria Katz / Productor: Willard Huyck y Gloria Katz para International Cine Film Corporation. / Guión:Willard Huyck y Gloria Katz / Fotografía: Stephen Katz / Música: : Phillan Bishop / Montaje: Scott Conrad / Intérpretes: Michael Creer, Marianna Hill, Joy Bang, Anitra Ford, Elisha Cook Jr, Royal Dano, Charles Dierkop, Bennie Robinson, Morgan Fisher, Emma Truckman, Dyanne Asimow, Hew Margolis, Alex Michaels, Walter Hill, Laurie Charlap-Hyman, Bill Norton / Nacionalidad y año: Estados Unidos 1973 / Duración y datos técnicos: 90 min. Color. DVDRip. Director’s Cut. Versión original en inglés con subtítulos en castellano. Extra: Escena inicial alternativa (versión original).

Comentario

No sé vosotros, pero yo, pese a mi compulsiva afición al cine y la literatura de terror, no soy especialmente propenso a las pesadillas. Lo que demuestra que una cosa nada tiene que ver con la otra (yo tengo para mí que las pesadillas, más que las malas digestiones o las malas conciencias, las provoca el frío que coges al dormir, jejeje). En serio. He tenido algunas, claro está, como todo hijo de vecino. Pero pocas y más bien prosaicas.
Aunque, a veces, ha habido algunas que sí me han parecido singulares. Algunas que, a pesar de haberlas tenido hace muchísimos años, recuerdo con especial lucidez. Pesadillas que, por una u otra razón, forman parte de mi particular bagaje de imágenes y sensaciones. De una forma consciente, además. Pesadillas por las que siento cierto cariño, hasta el punto de empeñarme en conservarlas y atesorarlas como hago con otras cosas (películas, libros, sí… Algo de relación guardan).
Os voy a hablar de una de ellas. La tuve en Septiembre de 1977, cuando yo sólo era un crío de once años.
En ese sueño yo caminaba, al final de la tarde, con mis padres y mi hermano pequeño por las calles de mi pueblo. Volvíamos a casa. Todo, aparentemente, era normal. Atardecía y los escaparates de las calles comerciales se iban encendiendo. No obstante, y a diferencia de lo que solía ser habitual (lo es todavía) la calle estaba prácticamente vacía y a través de esos escaparates iluminados tampoco se apreciaba a nadie en el interior de las tiendas. Era como si nosotros cuatro estuviésemos totalmente solos en el pueblo. Como si todo el mundo se hubiera marchado de repente, dejando las luces encendidas.
Al llegar a casa, mi madre empezaba a preparar la cena. Todavía no se había hecho de noche (el atardecer duraba muchísimo) y yo sentía un frío raro, impropio de finales del verano o principios del otoño. Mientras mis padres y mi hermano actuaban con normalidad yo tenía una sensación extraña, como si algo indefinido nos amenazara. En la televisión estaban transmitiendo una autopsia en su integridad, con toda la crudeza del mundo (ahora esas cosas serían posibles, pero en 1977 era algo inimaginable) ambientándola con una música electrónica chirriante, arrítmica y desazonadora. Luego salía el presentador del telediario y leía las noticias. En una de ellas decía que se estaban produciendo casos de canibalismo en las periferias de algunas ciudades. Salían imágenes en blanco y negro de barrios degradados, casi en ruinas, como si fuesen escenarios de una guerra. La sensación de amenaza, de miedo, se me hacía casi insoportable.
Al otro lado de la ventana seguía atardeciendo. El cielo tenía un color rojo intenso, rojo sangre, sin matices, casi violento. Las nubes trazaban líneas extrañas. Como venas negras sobre un corazón hinchado y sangrante.
Y nada más. Eso era todo. En realidad no ocurría nada, no aparecía ningún monstruo ni ese tipo de cosas. Pero la sensación de amenaza era tan grande que resultaba asfixiante.
¿Por qué recordamos según qué sueños, según qué pesadillas y olvidamos otras? No tengo ni idea. Pero insisto en que ésta la recuerdo muy bien desde aquel lejano septiembre de 1977. Los colores, las sensaciones, el frío y el miedo que tenía. Nunca más he vuelto a soñarla. En realidad yo no tengo sueños recurrentes. Sí vuelvo a encontrarme con paisajes y escenarios más o menos constantes a lo largo de los años y los sueños. Pero no repito situaciones. Cada sueño es diferente. Unos buenos (losmás) otros malos (los menos) pero nunca se repiten.
Bueh… ¿Por qué os cuento todo esto? Los que me conocéis ya sabéis que soy un pelmazo que no sabe presentar una película sin recurrir a la subjetividad más aberrante y ofensiva. Y reconozco que esto de contaros pesadillas absurdas que tenía cuando era un crío (y en las que además no pasaba nada) ya pasa de castaño oscuro y roza la chifladura… Pero es que al ver esta película reconocí en ella (lo juro!) aquella pesadilla mía de 1977. Algo inquietante de verdad, mes amis. De hecho, quizás sea esa la causa principal de mi enganche con esta peli, de mi absoluta y subjetiva rendición. Es como si con aquel sueño el crío de once años que yo era hubiese adivinado el escenario, el paisaje, el espíritu, la atmósfera extraña y fría de esta cinta (que sí, que había sido rodada y estrenada unos cuatro años antes. Pero que yo no había visto en absoluto. De hecho, la primera vez que le eché el ojo fue hace apenas año y medio). Incluso el color y la textura de la fotografía, la curiosa frialdad del ambiente, la inquietud que producen las pinturas murales del chalet del padre de Arletty Long, las calles semivacías, la normalidad aparente pero llena de desazón. Todo me resultó familiar, ya conocido… No fue un Dèja-Vu de ésos, en absoluto. Fue, simplemente, que yo ya había estado allí. En septiembre de 1977 soñé que mi pueblo era Point Dune y que la Luna de Sangre se alzaba sobre un cielo rojo oscuro, casi negro en un atardecer interminable.
Pues eso. Avisados estáis de que (como me ocurre casi siempre… Esto empieza a ser preocupante. E insoportable) no voy a ser imparcial. Esta película me ha tocado algo por ahí adentro. No es que la haya hecho mía, es que siempre lo ha sido. Sin saberlo, sin tener noticia de ella, sin haberla visto nunca hasta hace relativamente poco tiempo la reconozco como parte de mí, como algo que ha estado ahí, al lado, toda mi vida. Al menos desde hace treinta y cuatro años (desde septiembre de 1977).
Bueh… Pues aclarado esto, vamos con la película, que es lo importante.
Messiah Of Evil (también conocida como Dead People) es, para mi indigente y subjetivísimo criterio, una auténtica joya, una pequeña obra maestra. Tan perfecta, inteligente, elegante, impecable, efectiva y original (sí, todo eso) que uno no entiende cómo no figura en las enciclopedias sobre el género como un auténtico clásico del Terror de los 70’s (cosa que, sin lugar a dudas, es; con todas las consecuencias).
Por contra (y para variar) la peli es bastante desconocida. En realidad, totalmente desconocida para buena parte del público (incluidos, y eso es más grave, los propios aficionados al cine de horror).
Algunas reseñas aquí y allá, comentarios (por lo general favorables) a pie de página en libros como American Gothic; El Cine de Terror USA 1968-1980 y encendidos elogios (aunque también breves) en libros tan entrañables e importantes como ese viejo clásico que es El Vampiro En El Cine, de David Pirie (que, de hecho, se cierra con una especie de elegía triste y resignada a esta peli, doliéndose de la escasa repercusión que había tenido, todavía reciente su estreno). Pero no mucho más.
Las razones son varias. En primer lugar, la película pasó casi desapercibida cuando se estrenó, en 1973. En un evidente paralelismo con otro gran clásico “oculto” (pero que el tiempo ha terminado reivindicando totalmente) como es The Wicker Man, el hecho de haber sido estrenada precisamente ese año la condenó de forma irremisible. En efecto, en 1973 llegó a las pantallas El Exorcista, lo que supuso algo así como un punto de inflexión en el género terrorífico. La película de Friedkin creó un auténtico subgénero; tras ella las pantallas de todo el mundo se vieron inundadas por un aluvión de posesiones demoníacas y satanismos varios. Las cintas que abordaban el terror desde otras premisas (y más, como era el caso de las dos citadas, si jugaban cartas tan originales como lo hacían ellas) fueron anegadas por la avalancha satanista. Su recorrido comercial (cuando lo hubo) fue, más que fugaz, casi inexistente. Se cayeron, literalmente, de las carteleras para dejar paso a las nuevas producciones.
Con semejante punto de partida, lo que vino después estaba cantado. A pesar de ser películas que daban sopas con honda a la mayor parte de sus contemporáneas (estamos hablando de Messiah Of Evil y de The Wicker Man), nadaban contra corriente. Esa invisibilidad inicial las condenó a una especie de limbo extraño, en el que nadie se acordaba de ellas por la sencilla razón de que prácticamente nadie las había conocido antes.
Messiah Of Evil se vio lastrada, además, por otras circunstancias. Su exiguo presupuesto, su condición de obra primeriza e independiente y hasta su mismo título parecían emparentarla con las producciones de serie sub-B que tanto menudeaban en la época (toda esa corriente de satanismo rural y comunitario del que algunas veces os he hablado y que no tiene nada que ver con El Exorcista y lo que éste desencadenó. Ni estética ni espiritualmente) y cuyo destino eran los autocines y salas de sesión doble en los barrios periféricos. Pero al no ser ni una cosa ni otra, quedó aislada en una tierra de nadie a la que ningún aficionado acudió a rescatarla durante muchos, muchos años.
Y eso que hubo modestos intentos de relanzarla (para amortizar la inversión, supongo) a lo largo de los años 70’s. Una de esas historias tristes que siempre consisten en lo mismo. Sucesivos reestrenos (siempre fallidos) con diferentes títulos, algunos sugerentes como Dead People o The Second Coming (éste para apuntarse a la desesperada a la moda “exorcista”, quizás), pero otros tan tramposos y falaces como The Return Of The Living Dead (ya a finales de la década, en un intento de beneficiarse del exitoso come-back de los zombis de Romero tras el estreno de su Dawn Of The Dead) o, directamente absurdos, como Deep Swamp (¿Qué coño querían decir con lo de Pantano Profundo?). Vanos esfuerzos por aprovechar modas diferentes, trampas a las que las distribuidoras han recurrido una y otra vez, intentando hacer pasar a ciertas películas por algo que no eran y tratando de colar gato por liebre (aunque en este caso, la mercancía era de primera… Bastante mejor que los subproductos exploit junto a los que se la empaquetaba).
Y, en el fondo, ese malditismo, esa jodida mala suerte que Messiah Of Evil tuvo, no deja de ser algo también extraño. Porque sus autores, la pareja formada por Willard Huyck y Gloria Katz, no eran unos indocumentados. Amigos de George Lucas desde sus días en la Facultad de Cine, fueron los guionistas de su entrañable (y absolutamente clásica) American Graffitti, e incluso posteriormente llegaron a participar en el guión de La Guerra De Las Galaxias y a colaborar con Spielberg en la segunda entrega de Indiana Jones. Vamos… que la pareja estaba en el sitio donde había que estar y conocía a la gente que había que conocer. Hasta el punto de que el propio Lucas encargó a Huyck la dirección de Howard The Duck (Howard, Un Nuevo Héroe), una apuesta que resultó fallida pero que demuestra hasta qué punto Willard y su esposa formaban parte de la elite más celebrada del Hollywood de la época. Así que con esos mimbres, no deja de resultar algo raro que su ópera prima (de la que no tenían por qué sentirse avergonzados. En absoluto) no fuera reivindicada antes. También es cierto que Huyck no tuvo una carrera prolífica y que las escasas películas que dirigió aparte de las reseñadas no fueron, precisamente, obras de arte.
Por otra parte, tampoco el reparto está compuesto por absolutos desconocidos. Michael Greer y Marianna Hill, la pareja protagonista, sin ser unas estrellas mantuvieron una carrera más o menos constante desde los años 60 hasta los 80 (bien es verdad que sobre todo en TV). Lejos de encasillarse en el género, sus apariciones son bastante heterogéneas. Anitra Ford es una vieja conocida nuestra; especialista en entrañables series B como Invassion Of Bee Girls, también terminó en el medio televisivo. La rubia y pizpireta Joy Bang (qué pedazo de nombre, vivediós!!) tuvo su humildísimo momento de gloria entre finales de los 60’s y principios de los 70’s, llegando a ser medio novia del genial chiflado Keith Moon (batería de los Who), aunque abandonó la interpretación a mediados de la década y desde entonces nunca más se ha sabido de ella (salvo que se dedicó a trabajar como enfermera. Su auténtica vocación). En cuanto a Royal Dano o el magnífico Elisha Cook Jr, ¿Qué puedo decir? Eran excelentes secundarios, verdaderos y eficaces todoterreno, que lo mismo hacían un western que una comedia o una de gángsteres y que tuvieron carreras muy largas (iniciadas en plenos años 50 en el caso del primero y en los mismísimos 30 en el del viejo Cook).
Sea como fuere, el caso es que hasta hace relativamente poco la peli no fue debidamente reivindicada. Me consta que se editó en VHS en USA durante los 80’s (y quizás en algún otro sitio). Y que luego conoció un par de ediciones en DVD absolutamente infames (como ripeos de VHS mal hechos). Fue por entonces cuando los aficionados comenzaron a tener acceso a ella, a valorarla y a defender su condición de auténtica joya, como dan fe algunos comentarios y reseñas que pueden encontrarse en internet. Por fin, el año pasado, Code Red realizó una reedición en condiciones para Zona-1 (USA), en un DVD decente que incluye extras (entrevistas, cortometrajes de Huyck y Katz, etc) y en la que película fue restaurada y remontada por los autores (algo así como el Director’s Cut, incluyendo metraje adicional). De ahí ha salido este ripeo.
La edición venía sin subs de ninguna clase, y no me quedó otra que hacerlos ex-profeso. Cuando ya los tenía terminados, descubrí que nuestros primos franceses habían editado también un DVD bastante potable con la versión original, la “Theatrical”, la de toda la vida, que incluía subtítulos en gabacho. Si lo llego a saber antes, me habría ahorrado un trabajo de chinos. Pero bueh… Ya estaba hecho. Y, al menos, aproveché la edición francesa para repasar los diálogos y comprobar que mi traducción “de oído” no era intolerablemente mentirosa, ejem.
Así que allá va nuestro particular granito de arena (lo de nuestro lo digo por mí y por vosotros… o eso espero), mes amis, y a ver si entre todos la convertimos por fin en el clásico que siempre mereció ser.
Como he avisado antes (y como me pasa casi siempre) no voy a ser imparcial. Así que todo lo que os cuente tenéis que ponerlo en cuarentena para no crearos demasiadas expectativas (y, de paso, perdonar a este pobre viejo que se deja llevar con excesiva frecuencia por sus bajas pasiones).
Messiah Of Evil es una película rara en varios sentidos. Y todos positivos. Realizada durante la primera mitad de los 70’s, tiene débitos e influencias de muchas cosas anteriores y, al mismo tiempo, es tremendamente original. Mantiene cierta conexión con esa corriente de satanismo hillbilly del que os he hablado alguna vez, sí… pero con muchos matices. Tantos como para terminar siendo, en realidad, algo muy diferente. Es cierto que maneja elementos comunes, como la comunidad pequeña, cerrada, amenazadora y hostil hacia el protagonista recién llegado y fuera de lugar. Pero, siendo sinceros, ahí acaba el parentesco. Messiah Of Evil cuenta una historia diferente y, sobre todo, la cuenta de una forma distinta.
Cuando se habla de la influencia de Lovecraft y su obra en el cine se nombran siempre ciertas películas pero nunca, que yo sepa, se cita ésta. Y a fe mía que Messiah Of Evil es, en muchos sentidos, puritito Lovecraft. Bastante más lovecraftiana que algunas de las supuestas adaptaciones de sus historias. Como ya he dicho, no hay satanismos aquí, ni adoradores del diablo, ni nada parecido. Hay cosas más oscuras e indefinidas. En algún momento se habla de una nueva religión, y en otro se alude a los dioses antiguos… Todo eso de la Luna de Sangre (Blood Red Moon) y el Segundo Advenimiento del Forastero Oscuro (Dark Stranger), que surgirá del mar y al que los habitantes de Point Dune esperan durante las noches encendiendo hogueras en las playas, remite a los relatos del viejo Howard Phillips. Y no sólo a él. Hay ecos de ese panteísmo pagano (y terrorífico) que cultivaron a principios del siglo XX autores como Arthur Machen y Algernoon Blackwood. Y también de esa oscuridad opresiva y siniestra, de ese provincianismo hostil, de ese ruralismo degenerado y maléfico que gente como Nathaniel Hawthorne plasmó en algunos de sus cuentos y novelas en el siglo XIX. O del horror crudo, áspero, demoledor de los mejores relatos de Ambrose Bierce.
Pero también hay (y esto es muy importante) conexiones con la historia americana. Con su intrahistoria, mejor dicho… con esa “historia menuda”, “semifantástica”, que vive en la memoria popular, construida a base de viejas leyendas, hechos reales más o menos deformados (cuanto más trágicos y truculentos, mejor) y mentiras evidentes y que existe allí de la misma forma que lo hace en todos los países y culturas del mundo. En este caso, el referente es la famosa Expedición Donner (o Partida de Donner).
Para los que no hayáis oído hablar de ella, os voy a contar sucintamente de qué se trata (entre otras cosas porque es importante saberlo para entender algunas cosas de la película… O, mejor dicho, para seguir sin entenderlas pero saber, al menos, de qué están hablando. Y establecer ciertas conexiones, jejejeje):
En 1846 una caravana formada por varias familias de granjeros (mujeres y niños incluídos) y dirigida (o algo parecido) por dos colonos llamados Donner y Reed, decidió emigrar desde el Este hacia California, atravesando los desiertos y sierras que se extendían entre las fronteras occidentales de los Estados Unidos (que sólo llegaban hasta lo que ahora sería el Mid-West. A partir de ahí y hasta la costa californiana, se abría un inmenso vacío de cientos de miles de kilómetros cuadrados, teóricamente bajo soberanía mexicana, compuesto por desiertos, montañas, bosques y praderas y, salvo en el extremo sur –actuales Texas y Nuevo México-, prácticamente deshabitado) y la costa del Pacífico. La típica historia a la que tan acostumbrados estamos por haberla visto en infinidad de películas del Oeste. Como ocurrió miles de veces (antes y después) la caravana encontró muchas dificultades en el camino, aunque en este caso se volvieron especialmente graves al desencadenarse una ola de frío (con tremendas nevadas) que la sorprendió atravesando Sierra Nevada (una parte de las Rocosas). El frío y las tormentas de nieve y hielo mataron al ganado de carne y tiro. Los pioneros tuvieron que refugiarse en cuevas, totalmente aislados y sin posibilidad de establecer contacto ni con su base de partida ni con su todavía lejano destino. Durante aquel crudísimo invierno no pudieron moverse ni un paso, agotando sus provisiones y siendo víctimas de enfermedades y todo tipo de penalidades. De los casi 100 miembros originales, sólo sobrevivieron la mitad, que fueron finalmente rescatados en la primavera de 1847 por una partida proveniente de California. Los supervivientes fueron tratados como héroes y, establecidos en varias zonas del estado occidental, tuvieron unas vidas relativamente prósperas. Un final feliz.
Pero lo que ha hecho que la Expedición Donner figure en el imaginario popular americano es algo que sólo se supo un tiempo después: los que sobrevivieron durante aquellos meses de invierno lo hicieron devorando los cadáveres de sus compañeros muertos por frío o enfermedad. El agotamiento de las provisiones y la absoluta imposibilidad de conseguir otras había obligado a los supervivientes a practicar el canibalismo.
Os suena ¿Verdad?
Ha ocurrido más veces. Ésa no fue ni la primera ni la última.
Pero a partir de entonces la Expedición Donner adquirió un carácter legendario, entreverado de imágenes truculentas y connotaciones siniestras y pasó a formar parte de esa “historia maldita”, esa historia oculta, menuda, de los Estados Unidos que poco a poco va convirtiéndose en leyenda, en patrimonio de la memoria popular y es progresivamente transmitida, asumida y deformada en una especie de sucedáneo de la antigua tradición oral (insisto… En todos los países pasa lo mismo. Lo que ocurre es que USA, por su devenir histórico mucho más breve, ha de recurrir a elementos más recientes, más modernos y, por decirlo de alguna forma, menos fantásticos).
Bueh… Pues eso fue la Expedición (o Partida de) Donner. Lo que los yanquis llaman The Donner Party.
Y, como curiosidad, señalar que hay, al menos, otra película aparte de ésta en la que sale a relucir con implicaciones igualmente oscuras y pseudofantásticas. Se trata de esa curiosa mezcla entre el Western y el cine de terror que se titula Ravenous, que tuvo peores críticas de las que, en mi humilde opinión, merecía y que algún día habrá que reivindicar también, aunque sea con menos entusiasmo. Pero vaya… Ésa es otra historia…
En la película sólo nombran la Expedición Donner una vez, pero insisto en que creo que es importante saber de qué se trata para (no) entender algunas cosas. Y lo de “no entender” es literal, mes amis, no estoy haciendo un chiste. Messiah Of Evil es, ya os lo he dicho, una película rara en todos los (buenos) sentidos, incluyendo la historia que nos cuenta y la forma de hacerlo. Entendedme, no recurre a experimentalismos ni nada parecido, de hecho es bastante convencional desde el punto de vista narrativo. Pero sí es cierto que toda la cinta tiene un aire onírico tremendo, como si los autores filmasen una pesadilla.
Sí… Eso es… De eso se trata en realidad. Messiah Of Evil nos cuenta una pesadilla. Desde las imágenes iniciales (que parecen no guardar ninguna relación con el resto) hasta el mismo final, todo es como un mal sueño, horrible, agobiante.
A despecho de lo que alguno podría pensar, no es un problema de guión. El guión (o eso me parece a mí) está bien como está y cuenta lo que quiere contar. Las situaciones e imágenes que evocan un mal sueño se suceden una tras otra (la llegada de Arletty a la gasolinera y la irrupción del negro albino, los dependientes de la galería de arte, el viejo borracho contando la extraña historia de la Luna de Sangre en el motel Seven Seas a Tom y sus compañeras, la misma presencia de éstos y su indefinida relación, la decoración de la casa del padre de Arletty, las abracadabrantes escenas en el supermercado y el cine, la odisea de Tom por las calles de Point Dune en plena noche, la aparición de la patrulla policial). Respetando las convenciones narrativas y sin caer en experimentalismos, la película nos va sumergiendo, cada vez más profundamente, en una sensación de absoluta pesadilla. Las incoherencias, los cabos sueltos, las aparentes contradicciones, la falta de explicaciones, la indefinición en los personajes, el uso de la iluminación y el color, la planificación de las escenas, todo funciona en el mismo sentido y termina apoderándose de nosotros, llevándonos a donde los autores querían llevarnos.
Insisto, yo creo que los supuestos fallos de guión (de los que alguien ha acusado a Huyck y Katz) no son tales… Son parte de una estrategia consciente, encaminada a dotar de un aire surrealista, onírico a toda la película. Y lo consiguen, desde luego.
Por supuesto que, a pesar de su originalidad, la película no nace por generación espontánea y tiene un montón de débitos con cosas anteriores. Pero de ahí a asegurar (como he leído en algún sitio; en este internete de nuestros pecados) que es una especie de remake de Carnival Of Souls o una mera exploitation de The Night Of The Living Dead va un abismo. Es cierto que algo de esas dos películas hay en ésta. Pero menos de lo que parece. De la primera toma el aire onírico del que ya hemos hablado, la indefinición, la contención (dentro de un orden y de una forma bastante libre). De la segunda (también con sus débitos a la anterior, por cierto) coge alguna cosilla más y con mayor concreción, aunque no voy a extenderme en ello para no destripar nada.
Pero no sólo de esas dos cintas aprovecha referencias, mes amis. Ya antes he hablado de la tenue relación que puede guardar con ese subgénero del satanismo hillbilly (la más forzada, la menos importante, que conste). Y ahora me gustaría señalar una nueva influencia, bastante más curiosa, inesperada e importante: la del cine de Terror europeo continental de la época (finales de los 60’s y principios de los 70’s), sobre todo del giallo italiano. Efectivamente, hay un “no sé qué” impreciso y etéreo que relaciona esta película con el subgénero “amarillo” que en Italia (y no sólo allí) conocía su edad dorada. No es la historia, ni la línea argumental, es otra cosa. El espíritu, la estética. La forma de planificar algunas escenas, el prurito pop-art que late en buena parte de la película, la visión de las calles vacías durante la noche mientras los escaparates están iluminados y los tubos de neón parpadean, los murales que decoran las habitaciones de la casa del padre de Arletty, la frialdad “ambiental” y “anímica”, el uso de la iluminación y de los colores (azules, rojos). Cosas así. Incluso la caracterización de los personajes, su aparente inconsistencia (poco sabemos de ellos. Poco se nos cuenta sino es en cuatro brochazos) guarda relación con el giallo. Coñe… Si hasta el propio Tom, con su traje chaleco blanco y su sombrero de ala ancha parece recién salido de una película italiana: Y, para que no queden dudas, el personaje ni siquiera es realmente americano. Es de origen portugués (o español… no queda claro del todo). En cualquier caso, europeo continental… Yo creo que esos detalles aparentemente menores son un guiño, una confesión evidente de esas influencias que he apuntado. Pero bueh… Ya saben voacés que mis teorías, más que peregrinas, suelen ser directamente disparatadas.
¿Qué les parece a vuesas mercedes? Una película con influencias y resabios de Howard Phillips Lovecraft y otros autores de terror heterodoxo (Machen, Blackwood, Hawthorne, Bierce), que recurre a motivos de la tradición histórico-legendaria de Estados Unidos, que maneja además elementos de títulos tan característicos como Carnival Of Souls o The Night Of The Living Dead, que va a contracorriente de su tiempo y su lugar, que no sabemos con certeza si es de zombies o de vampiros y que hasta entronca, en espíritu y estética (las opiniones son libres) con el Giallo italiano y todo ese rollete europeo de principios de los 70’s. ¿A que suena raro y sugerente? Pues todo eso (y mucho más) es esta maravillosa Messiah Of Evil que me tiene deslumbrado y que espero que a voacés les guste siquiera sea una décima parte de lo que me gusta a mí.
En cuanto a la versión de la que está sacado este ripeo, ya he comentado que se trata de la reciente edición de Code Red en USA y que pretende ser la versión definitiva y completa, el Director’s Cut, con un montaje ligeramente diferente al que se estrenó en su día y el metraje ampliado en unos minutos.
No obstante, quiero señalar que esta versión definitiva, a pesar de haber completado y mejorado la película, ha eliminado un detalle de la original que, al menos a mí, me parecía muy acertado.
Hablo de la escena inicial, con la que se abre la peli. Ésa en la que un hombre corre por las calles vacías en medio de la noche, huyendo de algo que no sabemos qué es. En esta versión “del director” la escena aparece tal cual, con el sonido ambiente y sin ningún tipo de música de fondo. En cambio, cuando se estrenó en su día, esa escena tenía un fondo musical. Y no era un motivo circunstancial o de creación de ambiente,nada de eso. Sonaba una canción titulada Hold On To Love, compuesta por una tal Eliane Tortel y cantada por otra (para mí) desconocida llamada Raun McKinnon. Es una canción rara (para variar), con cierto aire retro a lo años 30, dramática y afectada. Una canción de amor orquestada e intensa, pasada de moda, que no pega en absoluto con las imágenes ni con el resto de la película pero que, precisamente por eso, ayuda a incrementar todavía más la sensación de extrañeza casi surrealista, de absoluta pesadilla que tiene toda la cinta.
Tan curioso me parecía el efecto que no he podido evitar la tentación de ripear del DVD francés la escena (exclusivamente eso… La escena inicial) y colgarla también, como una especie de extra, para que puedan voacés comparar y comprobar si tengo o no razón.
Y nada más, mes amis.
El ripeo lo he hecho yo mismo del DVD americano. Los subs (ya lo he comentado) también los elaboré yo, y “de oído”, para hacerlo más difícil. Como he advertido en otras ocasiones, intento respetar escrupulosamente el sentido de las frases y diálogos, pero evito en lo posible la excesiva literalidad.
El archivo pesa bastante (casi 1,5 Gb), va dividido en 15 partes con File Splitter & Joiner. El decimosexto enlace es el de los subtítulos. Y, como ya he comentado, añado un último enlace (el 17º) para que puedan descargar la escena inicial tal como aparece en la película original, la estrenada en su día, en la que suena la extraña canción que fue suprimida en el Director’s Cut.
Pues eso, que voacés disfruten esta peli siquiera sea la centésima parte de lo que la he disfrutado yo.
Felices pesadillas, mes amis.

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